Publicidad:
Terra
La Coctelera

Fifteen minutes with you...

(oh well, I wouldn´t say no)

8 Marzo 2012

Carne Cruda: Javier Gallego, carnicero de las conciencias, ladrón de entrañas

Y sí, él es JAVIER GALLEGO, “CRUDO”. A él debo algunos de los mejores momentos de estos últimos tres años, él me ha acompañado día y noche, con él me he acostado, levantado, cenado y desayunado, merced a la magia de la radio en diferido (llámese podcast), a mediodía y de madrugada, pero sobre todo con él he comido, a la hora de los telediarios que por fin he olvidado, y siempre que hemos podido ser fieles no hemos faltado ninguno de los dos a las dos de la tarde, a esa “pitanza” de buena música y contrainformación, emociones y reflexión, servidos con guarnición de humor y ternura, a la vez que cruda sinceridad, en nuestros oídos y nuestro receptor. Carne cruda, como reza el título del programa: cruda como la realidad, pero tierna como una buena chuleta, como el humor y la ternura con que sazona y hace más comestible esa ruda y cruda realidad en la que estamos inmersos. Los dos propósitos del programa. Y es que, si me metí en esto, fue porque me gustaba escribir, como a él, porque era un “plumilla”, y, casi sin saber dónde me metía, me metí de lleno en una profesión “perra” pero apasionante. Y, cuando ya estaba metido de lleno y pringado hasta la médula, ya me había licenciado y necesitaba trabajar, y, después de haber trabajado, me entregué al desenfreno de la carne de cañón, currículum y cola a la puerta del INEM, me volví a enamorar del periodismo, por segunda y auténtica vez, gracias a profesionales como él. Porque ya era oyente fiel de Radio 3 y le había oido en su brillante Especia Melange, pero aquel primer programa de Carne Cruda apuntaba maneras y era diferente a todo, lo que necesitábamos y por fin nos servían en bandeja, fresco y cocinado, y no defraudó un solo día, nunca se pasó, demostrando que el compromiso con el público, pero sobre todo con uno mismo, tiene que ser constante. Y su presentador me regaló algunos de los mejores momentos de mi vida radiofónica... y de mi vida? Entrevistando a estrellas de la música, grandes escritores, leyendas vivas... pero también gente corriente; héroes de guerra o de la cotidianidad, luchadores anónimos de la vida, pero siempre poniendo toda la pasión en cada palabra, en cada acorde, en cada nota, como alguno de esos saxofonistas y demás músicos a los que admira. Y sin perder el ritmo, que para algo es batería... Desde aquel primer programa con otros dos ídolos míos, Carlos Galilea y Diego Manrique, el segundo con Enric Durán, el tercero cuarto quinto o séptimo con Marcos Ana... pasando por Lolo Rico, Juan de Pablos, Eduardo Galeano, Carlos Taibo, Ana María Moix... Me enamoré de Julia Varela, la “cocinera gallega que hace el mejor caldo y cocido gallego”, y en verdad hacía los mejores guiones y fue la redactora y productora más salada, amén de reportera intrépida, en esa primera época, y probablemente mi favorita y que guarde en la mollera con más cariño... vuelve ya Julia!!! Pero también de la carnicera de las ondas, Pepa Calzada, puro arte y técnica con el cuchillo jamonero (también llamado “regleta”, y mandos); de Nico con sus llamadas impertinentes completamente hilarantes y surrealistas (vuelve Nico!!! y el niculismo); de Kurt y Courtney, con otro surrealismo pero más gamberro; de la paz de espíritu de Aaron Abad, calmo y noble como un tótem de la Isla de Pascua; de la ironía y brillantez de Paco Tomás; de la sabiduría del señor Tropical, el señor Sanabria y el señor Pérez juntos, maestros de la música raruna, el blues y el jazz respectivamente; de la química, guiones, y conocimientos del trío Óscar Fraile, Westermeyer y Carlos Herranz, y por supuesto de la voz de éste... Carlos, qué vozarrón que tienes! Cómo proyectas, madre mía!!! Bella voz, por no hablar de otras bellezas... Y hablando de voces, y antes que todas ellas, la voz sin rostro bellísima o “La Voz”, Ana Alonso, inconfundible e inmejorable en este programa, “afila tu cuchillo... afina tu oreja”, que yo siempre pensé que era la Señora Cruda, no sé por qué, me dio por ahí la venada, pero ahora no lo tengo yo muy claro... Me enamoré de todos ellos pero también y cómo no, de sus guiones, fieros e incisivos, agudos y sangrantes como casquería fina cuando la ocasión lo necesita, y tiernos, humanos, blanditos y carnales como un buen solomillo cuando hace falta también. Y cómo no, me enamoré del pergeñador de todo esto, el Señor Crudo.

 

Ayer iba a cumplir uno de mis dos sueños, que era asistir a un programa de radio y conocerlo, tenerlo en persona. Recibí la noticia de que venía a Santiago con emoción, pero no pude ser de los primeros y más raudos en desenfundar la chuleta y dar los datos para participar en el sorteo, ya que me hallaba, oh pobre de mí, enfrascado en otro de mis reportajes no pagados, cuando, un par de días después, se me encendió el refrigerador y rellené el formulario carnicero en cuestión. Esperé con avidez a que me llamaran, pero era el día antes y nadie me avisaba, y en el programa no daban ningunha información... ni un pobre hueso para los oídos! Yo ya me hacía sangre, pensando en que había desaprovechado una de mis pocas oportunidades para verlo en directo... la única? Antes de que algún gobierno los mande al matadero y abra en canal... Así que, cuando me enteré de que era un “concierto exclusivo” para 50 oyentes, que no entraba “nadie de más”, y comprobé que yo era de esos “demás”, me quedé patitieso y tristón cual cordero degollado, pero... había una esperanza. Precisamente una de las pocas alegrías que te da el periodismo, quizás lo único que te hace agarrarte a él: porque no te da trabajo, ni un pobre hueso que llevarse a la boca, pero sí “chicha” para la memoria, y para el disfrute de los sentidos... Porque estaré en paro, pero no parado, y como lo llevo en la sangre, aunque no cobre un duro sigo haciendo la crónica de cualquier manifestación, evento social y concierto que se precie, y que valgan la pena, y gracias a mi condición de periodista, paso a casi cualquier sitio, y si no me cuelo, aunque a veces me tenga que pelear con gabinetes y productoras. En esta ocasión fue mucho más fácil, y simplemente me acerqué hasta el auditorio donde se grababa el concierto, con mi pareja, dije que era “periodista”, aunque creo que no hubiera hecho falta ya que no me dejaban hacer fotos (cosillas de las discográficas, qué se le va a hacer, pero me da igual), y nos dijeron que podíamos pasar sin ningún problema... Síiii... subidón!

Y le vi, y comprobé que es tímido, porque como los grandes artistas, no se confía y sigue manteniendo los nervios de cada nuevo programa, porque salir al aire es como salir al escenario, exponer las tripas y el corazón y los sesos, exponerte entero, sin engañar a nadie, solamente tú y el aire en movimiento, las ondas de radio, como el aire en movimiento del saxofón, y el ritmo, el compás y el corazón que tú le des. Y me di cuenta sorprendido de que lo hacía... de pie!!! Como un músico más, seguramente harto de estar sentado en un estudio, ya sea de directo o de grabación, y atento a cada pequeño detalle, nervioso, vivo como el batería que es... Y comprobé que apenas miraba al público cuando estaba trabajando, concentrado en lo suyo, en locutar un texto escrito por él mismo como un auténtico guionista de radio (que diría Federico Volpini), y dramatizado también por el mismo como un auténtico actor de radioteatro, que no estaba ahí para exhibicionismos, sino para hacer su trabajo, lo mejor posible, metido en sus carnes, ensimismado en sus entrañas. Y desde el “bebop” inicial, que hay que tener bemoles para crearlo y dirigirlo y además créertelo, hasta cada mínimo detalle del guión cortado en lonchas finas, y cada matiz de sabor, cada pregunta masticada, hay que dejarse el alma como en un concierto. Hay que creer, en este caso en el dios de la buena música, o en Carlos Marx o en Groucho Marx. En Charlie Parker o Coltraine. Porque hacen falta las dosis justas de música, humor y conciencia. Y esto es lo que busco yo también en cada minuto de mi vida, y en cada trabajo que emprendo. Ya sabéis cuál es mi segundo sueño que espero que un día se cumpla: trabajar en Carne Cruda.

 

Así que, embargado por la emoción, cuando acabó el programa, esperé paciente y educadamente porque no quería ser la típica groupie que se mata y babea por conocer a su mito, y porque esos mitos no son buenos, como decía Morrissey, “corres el riesgo de llevarte una gran desilusión al conocerlos”; pero éste no fue el caso, y conocí a la persona a la que quería, que había aprendido a amar a través de las ondas, que me acompañaba cada día a través del transistor; pero en CARNE y HUESO, con los mismos ojos sinceros, la misma humildad, sencillez y camaradería (no voy a decir campechanía, que suena demasiado “real”, y poco realista), las mismas cosas que veía cuando le escuchaba (porque sí, “escuchando” se “ve”, porque se imagina), y la misma sonrisa cuando le dije que le seguía desde el primer programa... Y no le pedí una foto porque no quería ser pesado. A pesar de que soy un frikie de la foto, es mi tercera gran pasión, detrás de la música y el escribir, y mi cámara una prolongación de mi cuerpo, con que le doy sentido a lo que hago, veo y siento, porque capturo lo que vivo, y después lo recuerdo. A veces he llegado a ver días enteros a través del visor, miro a través de mi cámara y veo la foto a cada instante... instantánea, cada instante, instantánea. A lo mejor le atrapaba el alma a Crudo! Pero lo dicho, no quería ser pesado... Y me corté, y resulta que después Crudo me dijo que no me cortara, que para eso ya había bastantes recortadores... Ay la crisis!!! Y sí, a mí me hace falta muy poco para ser feliz... Con mi programa de Carne Cruda, un aparato de radio, felizmente llamado transistor, Radio 3 y mi cámara de fotos... soy feliz. Porque, en cada concierto, o en cada manifestación, en cada gran acto, salgo ahí, como en la guerra, en primera línea de batalla al pie del cañón, y tengo la mejor vista; porque, mientras me escondo detrás de ella, me olvido de mí mismo y, a pesar de mi timidez, me desprendo de la vergüenza, como cuando Crudo sale al aire, o Joe Lovano al escenario, y ahí en primera línea de todo me refugio en mi trabajo, que más que trabajo, a pesar del esfuerzo y el tiempo, es divertimento, una pasión, como pasión es el periodismo, que te absorbe y te chupa la sangre pero también te colma el corazón cuando tienes el privilegio de asistir de gratis e invitado por los ayuntamientos o los músicos amigos a conciertos como éste, o a programas como Carne Cruda. Porque, como el músico o el protagonista de El Lobo Estepario, de Hermann Hesse, aquel Harry Haller, en el bullicio del ritmo, en la marea y el baile de la vida, me olvido de mí mismo y de la evidencia de la muerte, y soy más yo paradójicamente que nunca. No os habéis fijado en quiénes disfrutan más en todos los conciertos, quiénes se atreven a estar en primera fila, mientras los demás se quedan atrás, quiénes se ponen a bailar, y a moverse desenfrenadamente, sin miedo ni pudor? Son los niños, los borrachos... y los fotógrafos. Que algo tienen de todos y cada uno, de los primeros y de los segundos.

servido por mozzer 1 comentario compártelo

8 Marzo 2012

Noche de jazz en el "Aurien"

Este texto fue bautizado en su día hace casi 9 años como "Noche de foliada en el Crechas". Foliada (mal pensadxs) es el nombre que recibe la "jam session" de música "folk" gallega, también llamada "serán" (no me preguntéis por qué, como tampoco sé el origen de la expresión anglosajona). El caso es que en su día este texto, refundición de dos, uno narrativo y otro medio prosa poética, fue inspirado por un grupo de instrumentos de folk, pero se podría aplicar a lo que más tarde supuso para mí el jazz, aún más improvisado y trepidante. Y si en un principio el local mágico era la Casa das Crechas, en esta ocasión el garito bien podría ser el Auriense, en Ourense, con sus míticas noches de jam session que tanta magia y fotos guapas me han proporcionado, o el concierto de Joe Lovano que pude disfrutar en el Auditorio de Galicia la pasada noche. Sólo que, en esta ocasión, nos faltaba la birra, para ver las cosas de otra manera ;-)

Ahí va:

Más de una vez ne he fijado en esos músicos que, pegados a su
instrumento, pasan horas y horas arrancando de él las más intrincadas
melodías o los ritmos más endiablados, y no me deja tan pasmado la
memoria que demuestran al interpretar una y otra vez sin tropiezos la
misma pieza - algo que no deja de ser técnica, saber o destreza -
como la voluntad de seguir, la perseverancia en el tocar, esa certeza
de que si paras por un segundo se vendrá todo abajo, de que seguir es
vital, tan vital como cada uno de los movimientos que regulan nuestro
cuerpo, comer, respirar, andar. Si el ritmo era muestra de un apego
fatal y apasionado a la vida, la música era el Eros que necesitaba
yo, lobo estepario, para no sucumbir al vicio de pensar, de
preguntarme el porqué de las cosas, de las malas y hasta de las
buenas. Abandonarme al movimiento, lógico y sincopado; a la música,
aire en movimiento, sin preguntarme adónde me dirigía ni para qué,
simplemente gozando de la sensación de estar vivo, olvidándome de la
vida consciente, de las palabras que todo lo racionalizan y lo
envenenan, de los complejos que nos atan y nos cortan las alas.
Tocar, tocar y desfallecer, morir sobre la tarima, seguir hasta dar
el último aliento, como el pez que se retuerce moribundo buscando el
agua y se apaga, poco a poco, dando coletazos, luchando por volver a
la marea. Así quería yo nadar libre, nadar por nadar, olvidando el
sentido de tal o cual acción, refugiándome en la lógica implacable de
la vida, de la vida que hay que continuar a pesar de todo.

En algún sitio se ha escrito que el ritmo es una pulsión común a
todos nosotros, tan natural y necesaria como la respiración o los
latidos del corazón. También estos son ritmo, sí, y parece que ese
código secreto nos une más que cualquier otro vínculo. La vida se
compone de ritmo, sólo así avanza imparable, por encima de lo bueno y
de lo malo, precipitándose al fin sin más objetivo que formar una
pequeña parte del todo, de ese todo que funciona inexplicablemente y
del que somos minúscula pieza que salva el conjunto, como un acorde
no puede desaparecer sin variar la armonía de los que lo rodean en la
partitura.


Yo quería ser ÉL,
machacarme los dedos con el vientre tenso y liso de un timbal,
agitar las manos hasta caer en la fiebre contagiosa del ritmo,
dejar que obren por sí solas y cobren vida,
o que los dedos larguísimos y trepadores encuentren el camino entre
miles de notas, y se posen, lógicos y fugaces, sobre los agujeros
exactos y cierren o abran el paso al aire endemoniado,
a un sonido que nunca deja de fluir,
que se encuentra latente en el

silencio.

Que sólo espera a que lo des-pe-da-ce-mos limpiamente con nuestras
palmas secas, con matemático instinto, al compás de un movimiento que no cesa y se repite hasta el infinito.

De repente, desde algún sitio levanta el vuelo una voz, profunda y
desgarrada, algo así como un lamento hondo y remoto, y al momento la
siguen en desbandada otras ciento, las de cien vientos que planean al unísono, que no se
sabe de dónde han salido, que me envuelven y me dominan. Al final,
rendido, participo de la comunión mística con la música, con las
voces y los corazones. Se acabó el dolor, se acabó el pensar. Al
menos por espacio de una noche.

Esa noche va apagándose, poco a poco, y con ella los cantos de sirena
que llenan la bodega de este barco, la bodega que parece este sótano
donde nos encontramos, inmersos hasta las cejas en el vino dulce de
la música, del ritmo y los corazones. Vamos plegando las velas,
preparando las amarras de este barco que está a punto de encallar, y
cada uno se arrebuja en su deseo particular, y se va con un buen
sabor de boca y un recuerdo imborrable. He formado parte de una misma
alma, he dejado que todo yo se diluya dulcemente en vosotros, y
vosotros en mí, y juntos hemos rozado la felicidad.

Dedicado a Hermann Hesse, Cortázar y Javier Gallego, ídolos y amantes del jazz!!!!!

servido por mozzer 2 comentarios compártelo

23 Enero 2012

Fraga, ese dinosaurio (retrato de un fascista)

 

Cuando despertó, el dinosaurio aún estaba allí.

Cuando volvieron los últimos exiliados por el franquismo, Fraga aún estaba allí. Y por mucho tiempo: porque comenzó como Ministro de la Gobernación en esa España sin Franco pero con franquismo, y su reinado siguió durante más de 30 anos, enterrando a la mayoría de sus  opositores, y ocupando altos puestos de poder.

La República Italiana, que tan poco democrática nos parecía hasta ahora con Berlusconi, y nos sigue pareciendo bien poco con la tecnocracia eligida a dedo de Monti, por lo menos tiene una Constitución en la que no ha participado ningún fascista, redactada por los partisanos, guerrilleros antifascistas. Y nunca presumiría de que un fascista siquiera la rozó. Por lo menos ejecutó o castigó a los máximos responsables del fascismo. Por lo menos les quitó el derecho a voto y a ser eligidos por bastante tiempo. Por lo menos borró su memoria y honores de calles, plazas y colegios. Por lo menos pidió perdón por sus víctimas. Y por lo menos prohíbe las manifestaciones fascistas, y la misma refundación del partido fascista. Lo mismo, en parecidos términos, es extrapolable a Alemania. Todos esos, artículos que no posee nuestra “Carta Magna”.

¿Podemos nosotros decir esto?

Fraga, ministro de la Gobernación, vicepresidente del gobierno, ministro de Información, a lo largo de distintas etapas, tuvo responsabilidades políticas muy importantes en la cúpula del poder franquista. Él siempre lo fue, nunca lo negó, y nunca se arrepintió o condenó al régimen que lo ascendió a las más altas cuotas de poder, por mucho que los medios “oficiales” lo pinten como un “reformista”, un “aperturista”, un padre de la Constitución, de la Democracia, de la Galicia moderna! Simplemente supo aprovecharse de los tiempos, ir al compás e integrar astutamente al aparato fascista en las nuevas estructuras democráticas que ya eran inevitables.  Refundar la derecha, no basándola en principios muy éticos, precisamente, desde el momento en que no condena al régimen anterior; sino lavándole la imagen con fines exclusivamente electorales: que si autonomista, galleguista, reformista, centrista (¿existe eso?) y no sé cuántos adjetivos más, pero derecha al fin y al cabo. Derecha rancia, autoritaria, inhumana. Derecha cómplice con el franquismo, y heredera de él. Y un perfil de derecha bien poco democrático, como mostró en su estilo de “gobernar”, inspirado sin duda en el de su mentor, que hizo de Galicia su miniimperio caciquil durante tres legislaturas, por mucho que el pueblo gallego lo votara en masa. También Hitler fue elegido democráticamente.

Fraga, no olvidamos. Por mucho que muchos quieran borrar tu pasado, enterrar los cientos de miles de víctimas del régimen del que tú participaste y que defendiste hasta la muerte.  No nos olvidamos de tus muertos, esos muertos que te perseguirán ahí donde estés, por las noches, por los días, de “mano derecha” del dios que tú pusiste por encima de cualquier persona (tú decías “Sólo me debo a Dios y a mi confesor”), porque seguro que ocuparías un cargo de poder allí donde fueres, en el mismísimo cielo, o en lo más hondo de los infiernos, que es adonde merecerías ir.

No te olvidan las almas de Grimau, militante al que tiraste por la ventana, y luego intentaste hacer pasar por un suicidio, y aún tuviste el descaro de decir que había recibido un “trato exquisito”;  tampoco la de Ruano te olvida. Tras dispararle, lo arrojaste desde un séptimo piso. Luego movilizaste al diario ABC para que presentara el crimen como un suicidio. Y aún tuviste la desvergüenza y crueldad de llamar a su padre y amenazarlo para que dejase de protestar. Recordándole que tenía otra hija. ¿No fuera a ser que también la aplastases, verdad?

Ni los obreros de Vitoria, contra los que abriste fuego indiscriminadamente. Tú los gaseaste y les hiciste abandonar el edificio, disparando a continuación contra ellos, matando a cinco personas, y dejando heridas otras muchas. También es obra tuya la matanza de Montejurra, y quién sabe cuántas más que no conocemos. Tú rapaste el pelo a las mujeres de los mineros, sólo por denunciar las torturas y abusos cometidos contra sus hombres, y tuviste el “valor” de justificarlo ante Bergamín.  Tú firmaste las últimas sentencias de muerte del franquismo, entre ellas la de Salvador Puig Antich.

No te olvidan los medios secuestrados o cerrados, los periodistas, activistas y demás ciudadanos amenazados, reprimidos, apresados. Cómplice cuando no firmante de sentencias de muerte, fusilamientos, garrote vil, cárceles, campos de concentración, despidos, deportaciones, exilio, Tribunales de Orden Público, y todo tipo de violaciones de los más básicos derechos humanos.

No te olvidan los miles de compatriotas que murieron en el exilio o por fin en su tierra, de la que nunca debían haber huido, pero todos en el más secreto de los anonimatos, muchas personas que llegaron a dar su vida o muerte por las demás, mientras que tú morías en la cama, como tu maestro, y como tu admirado Pinochet, del que sólo dijiste que había cometido “algunos excesos”. Tú justificabas el uso de la fuerza y la autoridad por cualquier cosa,  por tu capricho ingobernable, por tus insaciables ansias de poder. “La calle es mía”, dicen que decías, y yo lo creo, porque cualquiera podría decirlo remitiéndose a tus obras.

Cuando era tan sólo un adolescente, cuando no había leído aún las atrocidades que habías cometido, porque tus libros de texto que nosotros estudiábamos tampoco las mencionaban, y en cambio te alababan convenientemente; cuando aún no tenía conciencia de tu iniquidad, tampoco representabas nada bueno para nosotros, los jóvenes. Ni siquiera en esta supuesta “democracia”, producto del fraude histórico de la Transición, supiste ni quisiste ser demócrata. No basta aceptar las regras del juego, por conveniencia y oportunidad, por no decir oportunismo. Se te notaban los aires autoritarios al menor detalle, en el trato cotidiano hasta con los de tu mismo palo; fuiste un machista, homófobo exaltado; patriota de la muerte, censor de la vida. Dominaste a tu antojo una Galicia mísera y arruinada por los tuyos, y la plagaste de eucaliptos, chapapote, feísmo, rías contaminadas y parques eólicos, sin arte ni orden, el que siempre le quisiste imponer a las personas. Tú trazaste autopistas, tendidos eléctricos, teléfonos por las aldeas, y les hiciste creer a los viejecitos que eras tú el que había traído el progreso al país, para arrastrarlos luego a votarte, incluso de la mano, hasta la puerta del colegio electoral, y conquistar, a pie de urna y golpe de papeleta, y ayudado siempre por tus redes clientelares y tus medios de comunicación adictos, comprados con subvenciones, las mayorías absolutas de las que te jactabas, riéndote de la ignorancia de un pueblo domado y domesticado. Al que hiciste creer que apoyar la Cultura, con mayúsculas, era contruir un mausoleo faraónico derrochando millones de dinero público, mientras dejabas morir de hambre a los artistas e intelectuales; o que construir y construir centrales, o permitir desastres como el del buque Prestige, era traer el Progreso, cuando en realidad era destrozar el patrimonio medioambiental del país, la mar y la tierra, nuestros símbolos ancestrales. Por último, y seguro que me dejo algo, tus fascistas declaraciones contra comunistas y nacionalistas; la legalización de los primeros era “el mayor golpe de estado”; a los segundos, “traidores  a España y a la Constitución, “habría que colgarlos”. Porque tú sabías distinguir a una persona de bien, “don Manuel”, y “Franco fue un gran homr, el mayor y más representativo de los españoles del siglo XX, uno de los mejores gobernantes que tuvimos en nuestra historia”. Un hombre de Estado y uno de los gallegos más influyentes de la Historia, como te retrata también la mayoría de la prensa, en un ejercicio de apología e intoxicación infames.

 

Cuando eras presidente de la Xunta, cuando acabábamos tan sólo de asomarnos a la vida y no teníamos ni idea de política, ni conciencia social, tampoco nos producías mucha simpatía. A tus novecientos años, te veíamos como un dinosaurio completamente alejado de la juventud, de nuestra mentalidad, nuestro tiempo y nuestros problemas. Un viejecito venerable y matusalénico, trabajador incansable, como Franco inaugurador de pantanos recorrías Galicia y el mundo a velocidad de la luz, o del coche oficial; una metralleta de frases reaccionarias y casposas, procedentes de otro tiempo remoto, anterior y olvidable, pero graciosas y entrañables, como el abuelo entrañable y cascarrabias que a todos molesta pero todos agradecen, en su calidad de Padre de todos nosotros, oh hijos de la Democracia Constitucional y Monarquía Parlamentaria. De la Constitución patriarcal, amnésica y conservadora del 78, que la inmensa mayoría de los “españoles” actuales y la totalidad de los jóvenes no pudo votar, diseñada entre otros por “don Manuel”, redactor de sus artículos más rancios e inmovilistas, involucionistas. Dentro de Galicia, muchos lo apoyaban, otros se reían de él, pocos luchaban; fuera, nos señalaban y nos preguntaban por sistema, cuando se daban cuenta de que éramos gallegos: “¿Ah, y por qué votáis a Fraga? ¿Qué tío, no?” La misma vergüenza que la de los italianos con Berlusconi.

Un dinosaurio, un inválido, un anciano desposeído ya de las facultades corporales, lo único que tenías hasta ese momento, porque de alma carecías, ideales y corazón también. El último eslabón entre la dictadura y la democracia, el vestigio de un tiempo pasado y peor, una “rara avis”, un “fósil” del franquismo, una reliquia. El último residuo vivo del fascismo hispánico.  Contigo murió el último resto del régimen, el último actor vivo en activo de esta época, pero no el fascismo, que sigue presente. En muchas actitudes, palabras y hechos de los de tu partido, y en general del sistema político que padecemos.  En la sumisión y apatía de la  sociedad, ciega y sorda, que el pasado sábado acudió a la última misa y acto en tu honor, en honor de un fascista. Tres días de luto oficial por un asesino, y por don Isaac Díaz Pardo ni uno solo.

Pero no soy yo el que se va a alegrar porque vuelvas a la tierra, de donde nunca deberías haber salido. No, porque moriste en la cama, sin ser juzgado, cuando por fin un país digno como Argentina había conseguido abrir una causa contra ti, y algunos gallegos se habían unido para recuperar su dignidad, en un país en el que denunciar el franquismo aún es estigma y tabú.

Por eso, muera Fraga, pero no la rabia, y descansemos en paz de él.

El ciudadano seguía sumido en su letargo/sueño de democracia.

Y cuando despertó, el dinosaurio ya había marchado, pero el Jurásico seguía allí.

 

 

 

 

servido por mozzer 1 comentario compártelo

23 Enero 2012

Luz Fandiño, poetisa republicana: “Ahora que murió, yo ya puedo morir tranquila”


No toda la gente de aquella época aprecia o se hace cómplice de Fraga. Al mismo tiempo que señoras maleducadas gritaban “ignorantes” contra la gente que se manifestaba, sólo por ejercer su libertad de expresión, una señora llena de estilo, clase y, sobre todo, dignidad, estaba ahí para contestarle: “Ignorante será usted”. Era la honrosa excepción. Luz Fandiño, escritora y activista gallega, santiaguesa de pro, emigrada durante la dictadura de Franco, se sumó a la protesta.

Militante republicana, nacionalista gallega, poetisa, y emigrante en Argentina y Francia. Allí estaba, incombustible, llena de vitalidad, con sus broches de Rosalía y el Che, “animando a los jóvenes”, contra el conformismo de los “viejos”.

Nació en el barrio del Sar. En 1952 emigró a Argentina, y en 1964 emigra de nuevo a Francia. En el año 1979 retorna definitivamente a Galicia, a su natal Santiago de Compostela, donde reside. Colabora en diferentes publicaciones gallegas, en el programa Diario Cultural de la Radio Galega, con las Redes Escarlata, Mulleres Transgredindo y Mar de Tinta. Artista que reivindica la lengua y el poder transformador de la poesía, voz de la emigración, a la que prefiere llamar “éxodo”. Descubrió a Castelao con su abuela, gran lectora, en un tiempo en el que “las monjitas pegaban a las niñas por hablar en galego”. Ella nunca lo dejó de hablar y escribir, incluso lejos de Galicia. Actualmente, sigue en activo, escribiendo diariamente y acudiendo a centros sociales, colegios e institutos a dar charlas sobre la emigración, la poesía, la rebeldía y su visión de la vida.

¿Quién es Fraga realmente? Fraga fue un fascista, un falangista, ministro de Franco que firmó las últimas sentencias de muerte, y nunca se arrepintió de eso. Sabes qué solución nos dio a los emigrantes que queríamos volver? Quería mandarnos a África. “Estamos preparando nuevos cauces para mandarlos a África”. Cómo no va a ser una alegría para mí? Ahora que murió, yo ya puedo morir tranquila.

¿Por qué está en esta concentración, cuando la gente de su generación mayoritariamente no? Yo tengo mucha confianza en la juventud. Los viejos ya visteis ahí, eh. Y cómo les lavaron el cerebro. Conmigo, no. Les salí rana. Las monjitas se esforzaron mucho en domesticarnos, colonizarnos y mandarnos por el mundo adelante analfabetas y analfabetos perdidos. Y ésos no están aquí por la mala educación, por la falta, o ausencia total, de educación, respeto y dignidad hacia nosotros. Sólo hay que escuchar a Rosa Díez o Rajoy. Por el hecho de hablar galego, nos han de tildar de terroristas.

Usted dignificó siempre la lengua gallega. ¿Cree que Fraga, como dicen estos días, hizo mucho por ella? Fraga empleaba el gallego con los viejecitos, para sacar votos. El día antes de las elecciones hasta hablaba en gallego y todo.

Hay que quitarle el miedo y darle dignidad a nuestro idioma. Yo no soy reintegracionista, pero estoy muy agradecida a Estravís porque en su diccionario recogió todo. Hay que conocer las dos normas.

¿Y en algo cambió la situación con respecto a la dictadura? El Rey es ilegal. Los que nos gobiernan ahora son los mismos dictadores con distinto collar. O incluso con el mismo. Nos reprimen ou nos quieren reprimir del mismo modo. No pueden hacer alarde como Franco porque, claro, teóricamente estamos en una democracia, o más bien dedocracia.

¿Es usted feminista? Sí. Creo que aún hay mucho machismo, y hay que luchar. Pero no creo en el alejamiento entre hombres y mujeres. Ambos forman una comunidad. Algunas estarían también mejor liquidadas, como Margaret Thatcher, Hillary Clinton, o las mujeres soldado de Guantánamo. Cómo se puede entender Guantánamo, Palestina? Yo no sé cómo aguanta tanto ese pueblo.

¿A quién lee usted? Yo leo mucho, y de todo. Por ejemplo, a Benedetti, Rosalía y nuestros poetas gallegos…

servido por mozzer sin comentarios compártelo

23 Enero 2012

Manifestación antifascista contra el “engaño histórico” de Fraga

Más de un centenar de personas se manifestaron pacíficamente a partir de las doce del mediodía por las calles compostelanas, para denunciar el engaño histórico alrededor de Manuel Fraga. Su lema era “Fraga Iribarne fue un fascista. La Transición fue un fraude contra el pueblo gallego”. Partieron de la Alameda, parque emblemático compostelano, e hicieron un breve recorrido rodeando el casco viejo, custodiado por numerosos furgones policiales, mientras a unos cientos de metros comenzaba el funeral y acto en honor del ex líder franquista y presidente fundador del PP.


Un abanico de organizaciones juveniles y políticas, entre las que se encontraban la plataforma por la autodeterminación Causa Galiza, los grupos municipales soberanistas Candidatura do Pobo y Ames na Esquerda, los centros sociales Casa do Vento y Arredista, la Assembleia da Mocidade Independentista (AMI), el Movemento pola Base, el colectivo antirrepresivo Ceivar y la la organización independentista gallega de izquierdas OLN. Era una manifestación antifascista, aunque la falta de representación de otro tipo de fuerzas políticas y sociales, o asociaciones de la memoria histórica, así como los cánticos de “independencia”  y “galiza ceive, poder popular”, hicieron que la reivindicación del derecho a la autodeterminación acabara centrando gran parte de la manifestación. Así mismo, la proximidad de los exámenes desanimó a muchos universitarios, por lo que la convocatoria perdió la fuerza esperada.
Galería fotográfica aquí.


No hubo incidentes, pero las reacciones de algunas personas mayores no se hicieron esperar. La mayoría sólo miraban, entre curiosas y molestas. A la altura de Plaza de Galicia, un hombre les decía “Teníais que ver al Caudillo”. Por delante de una parada de bus de Virxe da Cerca, y sin mediar provocaciones por parte de los manifestantes, un grupo de señoras comenzó a gritarles, y otra los llamó “ignorantes”, al tiempo que hacía gestos obscenos con las manos. La masa hizo oídos sordos hasta llegar a la plaza Ocho de Marzo, a la entrada del barrio de San Pedro, donde leyó un
manifiesto. Fue leído por el veterano periodista Gustavo Luca de Tena, autor de "Fraga: retrato de un fascista".


El texto firmado por las entidades convocantes y vecinos y vecinas de Compostela reivindica una “auténtica memoria histórica” y una “auténtica democracia”. Denuncia la “tergiversación” y “engaño histórico” en torno a la muerte de Manuel Fraga, “el máximo responsable de la represión en 1962-1969 y luego, en 1976, el firmante de ejecuciones sumarias, el responsable político de asesinatos y arquitecto del fraude que para la mayoría social gallega fue la Transición Democrática”. Según los organizadores, “sometió a nuestro País a la destrucción de todos sus sectores productivos estratégicos, cumpliendo las órdenes de Madrid como buen “servidor” de España”, y “contruyó un entramado de poder caciquil, institucional y empresarial confrontado con los derechos y necesidades de la mayoría social de los gallegos y gallegas”, “produciendo desempleo, emigración y miseria” para Galicia. La crítica fue también por el campo cultural, ya que, en sus palabras, “minorizó con gran éxito la presencia social de nuestra lengua”, y “hacía gala de un galleguismo folclorista”. Por último, señala que “la Transición fue un fraude contra el pueblo gallego: mantuvo la dependencia histórica, hurtó el ejercicio del derecho de autodeterminación e impuso un régimen autonómico gestionado por los mismos que, años antes, llenaran Galicia de paseados, presos y torturadas”.


Las reivindicaciones continuaron toda la tarde de una manera “festiva y popular” con un
programa de actividades por los bares y pubs del casco viejo de Compostela. Desde las cinco de la tarde hasta la media noche, distintos locales como Gentalha do Pichel, O Xa Chegou, Bar Tolo o Avante acogieron fiestas, conciertos y “pinchadas” con distintos estilos musicales.


Él veterano portal independentista
“Galizalivre” también informa de que no hubo incicidentes importantes en la protesta, pero da cuenta de cuatro detenciones una hora después en él Barrio de Sano Pedro. Mañana está convocada una protesta *delante de lana comisaría local.

servido por mozzer sin comentarios compártelo

1 Noviembre 2011

Cuarto Día: Asamblea de Usos del Hotel.

servido por mozzer sin comentarios compártelo

1 Noviembre 2011

15 O // Tercer Día: De presidentas e inmobiliarias corruptas. Aire irrespirable y ambiente enrarecido

servido por mozzer sin comentarios compártelo

1 Noviembre 2011

Al completo programa de actividades incluido en la página Tomalaplaza.net, que se prolongará en principio hasta el domingo, se sumó hoy la asamblea informativa sobre la ocupación del Hotel Madrid. Estaba convocada para las seis de la tarde, aunque se retrasó por la gran afluencia de gente que no entraba en los salones del primer piso, e incluso se agolpaba a las puertas, por lo que, después de algunas deliberaciones, se decidió trasladar a la contigua plaza de Jacinto Benavente. Ésta es una crónica particular, y por lo tanto personal y subjetiva, de lo allí vivido.

Acabo mi primera crónica sobre el 15O, de las muchas que voy a hacer, para un medio gallego, y para algún que otro medio español. Galicia no vive la actividad que puede vivir unha gran ciudad como Madrid, de forma que experiencias como la "okupación" o las acciones anti-desahucios son más inusuales (pero tampoco inexistentes). Madrid es para mí el caos, el desorden, las grandes distancias, las dimensiones de gigante, que hacen estirar el tiempo y el espacio, pero también las gentes, la diversidad, las oportunidades multiplicadas. Madrid es una sorpresa a cada paso, detrás de cada esquina, de cada barrio, de cada calle. Un mundo que alberga muchos micromundos. Y en esto estaba cuando cogía el tren de cercanías que me llevaba de Santa Eugenia a Atocha, y de Atocha a Sol, cuando desembarqué en la gran estación de tren y metro integrados que excava otro mundo subterráneo debajo de Sol, varias plantas sumergidas que son el estómago de la ballena abovedada que reposa en el centro de la plaza. Un mundo de hierro, cristal y electricidad.

Salí a la luz del Sol (de Sol) y hacía un día fresco pero agradable, propicio para la rebelión. Me encuentro justo enfrente de la Casa de Correos, Presidencia de la Comunidad, y pregunto dónde está la calle Carretas, porque soy de fuera. Un anciano muy amable me responde, y compruebo con satisfacción que está justo al lado de Sol, en el costado izquierdo de la Casa de Correos. Cuando llego hay mucho movimiento a los pies del hotel, un hermoso inmueble del número 10 de la misma calle donde, un poco antes, se encuentra Cultura, Deporte y Vicepresidencia. Muchxs curiosxs paran ante la escena, completamente inédita: un hotel abandonado de repente "liberado", redivivo, vuelto a la vida, lleno de gente, que se asoma a las ventanas, de las cuales cuelgan pancartas del tipo "Ateneo Popular" o "Casa del Pueblo", junto a lemas de lxs indignadxs. Hay escenas de tensión en la puerta, porque una reportera de Telemadrid no deja de estorbar. Dice que "sólo quiere informar a los ciudadanos", y para eso se aposta sistemáticamente en la puerta, no dejando fluir la corriente que entra y sale, sale y entra, y disparando su ametralladora de preguntas a todx el que se le pone por delante. Señoras y señores que salen a paso ligero por aquella puerta (en adelante, "la puerta") son interrogados sistemáticamente por ella, sin éxito, no contestan. "¿Qué ha visto ahí dentro?" "Es curioso, porque aquí nadie nos cuenta nada". Es curiosa la ingenuidad, o seguramente la desvergüenza de la reportera, que sabe que mucha gente no quiere hablar con la tele, o más bien con su tele, porque sabe hasta qué punto manipula y desinforma. Pero ella sigue en sus trece. Sólo un hombre mayor le cuenta con mucha paciencia lo poco que sabe, que allí parece no haber luz, agua no sabe. Además, se empeña en entrar en el edificio, a lo que el chico de la puerta le dice que no, pues lleva una cámara. "Nosotros sólo queremos informar a los madrileños", recita sistemáticamente, de su prontuario de frases aprendidas, argumentos arrojadizos pretexto para cualquier aberración; en nombre de la libertad de información, desinformación. "Pero si he visto compañeros míos de la prensa y de la radio entrar, ¿por qué nosotros no?" Sí, pero ellos no llevaban cámara". No entiende que a nadie se le puede obligar a ser grabado, que no puedes hacerlo en contra de la voluntad de la gente. Eso también es un derecho constitucional, el de la propia intimidad e imagen. No entiende que las imágenes podrían valer para posibles juicios. O sí lo sabe, pero le da igual. No quiere entender. Algunx más agresivo se encara con ella, sin llegar a mayores. "No hace falta ser agresivo"; entonces se retira, y, como un animal herido, se va lamiendo sus heridas, al tiempo que se cubre de gloria ante sus "miles" de espectadores: "Vemos que el problema no lo tienen con la policía, sino con los ciudadanos". Manipulación al canto.Ya hemos comprobado cuán fácil es desacreditar un movimiento social y espontáneo delante de un ente superior llamado "Audiencia", "madrileños"...

Yo, por supuesto, entro sin ningún problema. No ostento ninguna representación especial. Llevo las manos limpias. Soy como ellxs. Apenas un bloc de notas y un bolígrafo, que por otra parte mucha gente no periodista también porta, porque hay que dejar acta, o porque simplemente es un momento histórico. También llevo una cámara compacta, muy pequeña, pero que no saco en el interior, porque nadie lo hace, y porque hay carteles explícitos "Por favor no retratar caras". Aunque sólo quisiera retratar el inmueble, no puedo dar lugar a equívocos. Tengo que ganármelos. O simplemente tengo que pasar desapercibido. Ser uno más entre ellxs. Hay bastantes fotografías hechas por ellxs ya en las redes sociales, bastante mejores que las que podría hacer yo con ese modelo de cámara.

"Camuflado" entonces entre la "masa", si es que tengo algo que camuflar, me abro paso entre la multitud. "¿Se puede pasar?, ¿dónde es la asamblea?" "Arriba, en el primer piso" "Tú sigue a la gente". Ningún problema, no empujones, no incivismo, sólo gente expectante y ansiosa por participar en la reunión en la que se decidirá sobre los usos del inmueble. "No se encuentra en buen estado por dentro. Desde que fue abandonado, muchas personas han entrado y se han producido desperfectos: faltan tuberías y mobiliario, algunos agujeros en techos, escombros, basura, cristales rotos, etc. La estructura sí está en buen estado", dice el comunicado que han publicado en su blog el día anterior. Sucio por la cantidad de años que ha permanecido vacío, pero sin deterioros graves. La fisionomía es claramente la de un hotel, además de lujo, construido ex profeso con esta función. En la entrada, unas solemnes escaleras se bifurcan entre lámparas de araña en dos ramas, a izquierda y derecha, que desembocan ambas en el primer piso. Allí está el salón, dos estancias rectangulares y amplias a lo largo de las cuales se sientan lxs asamblearixs. Un chico punkie modera la asamblea. Se le ve tenso, excitado. Ha estado ahí desde el principio de la "okupación", dice que no ha dormido, que lo hará al terminar eso, que la gente se calme, que él no puede contestar a todos a la vez. La gente no entra toda dentro del salón, se reparte por los pasillos contiguos, desde los que se puede observar sentado, pero también por las escaleras, y aún hay gente en la entrada y en la calle. Comienzan a oírse voces pidiendo trasladar la asamblea para otro punto más viable, donde hacer una reunión más "inclusiva", dar voz a todos, y que se oigan todas las voces. Se habla de la azotea. Una chica perteneciente también a la "Permanencia" (comisión "okupa" que permanece desde el principio, guardando la puerta y velando por la "okupación" durante las primeras 48 horas, las más críticas y susceptibles de ser desalojadxs) dice que podría ser peligroso, puesto que "somos muchxs", es un "quinto", y apenas hay "algo más de espacio que aquí abajo, y tiene muchos recovecos", lo que impidiría aún más una correcta audición. Alega además que hay una chica embarazada y una señora mayor, de 73 años. El chico moderador se pone más nervioso y, seguramente debido al sueño, no consigue canalizar las voces discrepantes en votaciones que resuelvan la situación. Al final, y tras varias opiniones, se procede a votar, de forma algo atropellada y confusa, pero queda claro que una inmensa mayoría prefiere salir a la plaza Jacinto Benavente e incluir a la mayor cantidad de gente posible. La "okupación" se abre al exterior, se hace inclusiva y sale a ocupar la calle. Nos dirigimos todxs, masiva pero ordenadamente, hacia la plaza, a pocos metros de allí, cuesta arriba. La reportera sigue allí dándole a la sinhueso, no escarmienta.

La gente se va colocando en círculo, alrededor de un centro en donde se situarán lxs moderadorxs, lxs que gestionan los turnos de palabra y lxs miembrxs de las comisiones. Hay escenas de tensión entre un reportero de EFE que parece haber empujado, no se sabe si premeditadamente o no, a unx de los asistentes, por lo que la gente se encara con él. Unxs le dicen que "cámaras sí, pero que no agredan", y lo repite insistentemente. Otrxs no son partidarios de que se grabe, así que se tapan la cara con un pasamontañas, cuello alto o solapa, y abogan en voz alta por no permitir a los medios retransmitir la asamblea. Hay confusión. A mí me plantea la siguiente duda: "¿y los fotógrafos? Hay particulares con una réflex al hombro que inmortalizan el momento histórico, pero nadie parece darse cuenta. Al final, el reportero se retira, y acuerda pasarse a leer la orden del día, es decir, los puntos a tratar, y hablar entre ellos de la presencia o no de los medios. Primer problema. Hay discrepancias sobre el orden de los puntos. Algunxs, dicen que hay que decidir si se permite a los medios entrar o no en la asamblea. Otrxs, que no es prioritario, que "estamos en la calle y la calle es pública", que debemos abrirnos a la sociedad y ser transparentes, también ante los mass media. A esto, las voces del principio se exasperan y argumentan que no les da la gana de que lxs graben, que no se puede hacer si no se les da permiso, y que podrían usarse las imágenes para futuros juicios. "Vivís en los mundos de Yuppi". Hay tensión, pero al final se produce un debate constructivo, todo se canaliza a través de la palabra. Como no se puede forzar a nadie a no grabar y habría que usar métodos coercitivos, algo de que no quiere echar mano una asamblea pacífica, se aboga por que cada unx haga uso de su derecho y se defienda como puede, expresando su rechazo a ser grabado, poniéndose delante de las cámaras o tapándose como pueda. "Hay gente que trabaja aquí en sitios de los que les pueden echar si les ven en una asamblea como ésta". No hace falta hacer nada, porque los audiovisuales se han retirado, ni siquiera la unidad móvil de RNE ha sacado un equipo a la calle, y sólo se encuentran periodistas con lápiz y papel, o como mucho con iphone. Yo tengo detrás a una chica de La Información.

Da comienzo la Asamblea. Se convierte en un auténtico brain storming de ideas, propuestas, alternativas. Ahí bulle todo lo que estaba latente pero no encontraba el contexto para salir, una olla a presión de la imaginación, combinada con grandes dosis de realismo, que se encargan de poner lxs otrxs, cada intevención es escuchada respetuosamente, salvo pocas excepciones, comentarios privados y aislados que demuestran poca cultura democrática, que, en su conjunto, a la Asamblea le sobra. Allí cada uno dice lo que piensa, eso sí, en estricto orden establecido por la comisión de Moderación, que apunta a los que levantan la mano para hablar, y les va asignando su turno a medida que se suceden las intervenciones. Nadie se queda sin hablar, y si lleva mucho tiempo esperando protesta. Se distingue entre ideas y matices, y tienen que ajustarse al tema que se está tratando. Todo lo demás se trata después. Sólo así se consigue un correcto funcionamiento de la asamblea, que a veces se atasca, se pone nerviosa, se cuestiona y se ruboriza, se cae pero vuelve a levantarse. Es la Voz del Pueblo, dirigida por el Pueblo mismo, pero con orden, coherencia. Tenemos que escucharnos todxs, tenemos que crear entre todxs. El momento más emocionante es cuando una anciana, que ha estado todo el tiempo sentada, se pone en pie y apoya a los jóvenes allí resistentes, llamando a la "okupación" del espacio, y provocando el aplauso y la admiración general. Es la voz de la experiencia, toda una vida de trabajo que avala el esfuerzo de lxs compañerxs "okupas", así como de todxs lxs indignadxs, y anima a seguir con las acciones.

Éste es un resumen de toda la Asamblea. Para ello se han tenido en cuenta notas personales, pero también el acta editada y publicada por la Comisión de Comunicación y accesible para todo el mundo en el blog de Hotel Madrid:

Se pasa a los primeros puntos programados. Se expone el orden del día y se aprueba por la asamblea. Se habla de la limpieza y mantenimiento del inmueble, se describe (cinco plantas, unas dieciséis habitaciones por cada planta, cocina y gran comedor, salones, salas de reunión, etc.). A quienes se quieren saltar los puntos estrictos del día, para hablar sobre los usos, se les reprende verbalmente siempre, y se les invita a intervenir más tarde, cuando se trate de ese punto. No es una sesión de micro abierto, sino una asamblea, y por el bien de todxs se quiere que ésta fluya, y se tomen decisiones concretas, para lo cual hay que ceñirse a los puntos, informar, abrir un turno de palabra para debatir, y finalmente decidir, preferentemente por consenso. Se tratan los grupos de trabajo. Comunicación ha creado un blog en la red N-1, una dirección de correo electrónico, un facebook y un twitter. Desde Abastecimiento se lanzan las necesidades y se propone que no haya ninguna comisión que recoja comida. Se reprende a lxs que han pedido cosas como "chocolate" o "tabaco". Eso da mala imagen. Hay gente que lo está pasando también muy mal fuera, dicen; luego, no se debe pedir más que lo estrictamente necesario para la supervivencia. Se consensúa la autogestión con respecto a la alimentación para que no se establezcan redes de dependencia. Se prefieren las redes de solidaridad para recoger materiales, que son más necesarios para acondicionar el edificio. Se acuerda una comisión de Acción para crear materiales, reparar... Otra de dinamización para coordinar, que pedirá ayuda a Dinamización Sol. Otra de logística, que se encargará de la limpieza del edificio e inventario del material que hay dentro. Y una más de vigilancia, muy importante, que se dedicará a hacer turnos de guardia en la puerta, de manera rotativa.

Se pasa a discutir sobre la tipología, número y periodicidad de asambleas que se deben hacer. Surgen varios tipos: una logística y otra para debatir los usos del espacio. Alguien hace la siguiente propuesta: que hasta que no se asegure y acondicione el edificio solamente se mantenga la asamblea técnica, sin debatir los usos. Otra propone todo lo contrario: posponer el tema hasta que se sepa el uso que se le va a dar. Al final, se acuerda por consenso pasar el punto al final de la asamblea.

Sale a colación la "puerta". Los horarios de apertura y cierre, la seguridad. Las primeras 48 horas son aquéllas en las que la Policía puede intervenir, luego hay que guardar unos horarios de entrada y salida. Ya existen unos, y justo debajo, dice "Somos flexibles". La flexibilidad justa y necesaria, ante peligro de desalojo. Uno de los allí resistentes dice que se está trabajando en una puerta más funcional y adecuada, que se está intentando blindar, y se pide ayuda y materiales para ello. Esto genera más disensiones que acuerdos: uno dice que hay temas que por seguridad no se deberían tratar tan a la ligera en público, otrx alega que ayer se consensuó que a partir de hoy las puertas estarían abiertas excepto en situaciones de peligro en que pudiera venir la Policía. Otra chica interviene y recuerda el consenso tomado en la asamblea anterior, de abrir las puertas durante el día, normalizando la entrada y salida de personas, manteniendo un grupo de trabajo de vigilancia en la puerta y apoyando desde ambos extremos de la calle Carretas; una más, experta en temas jurídicos de "okupación", argumenta que no hay motivos legales ni políticos para blindar la puerta. Se permite pues, el paso, a todx aquel que venga en "son de paz".

Entonces, por fin se pasa al punto más esperado, más deseado, el que más expectación ha creado, tanto en las personas como en los colectivos: los usos que se le va a dar al hotel liberado.

Desde el primer momento, se perfilan dos alternativas muy claras, una ocupacional/habitacional, para familias desalojadas y "sintecho", y otra sociocultural, un centro "okupa" de los que ya hay en Madrid (Tabacalera, Patio Maravillas...). A ésas dos se van sumando más: Universidad Popular, talleres de formación y autoempleo, lugar de reunión de las asambleas y comisiones de trabajo del 15M, y hasta un huerto, un sanatorio (autogestión de la salud) y un comedor social. Un representante de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) propone que el centro se use para la "okupación" y "reokupación" de familias desahuciadas y para iniciativas de autoempleo a través de talleres. Una chica propone que el centro se destine a alternativas habitaciones con autoempleo. Descarta la idea de un centro social, pues ya existen, y cita las propuestas de V de Vivienda. Propone la despenalización del delito de "usurpación" y el rechazo a la financiación pública de inmobiliarias. Otro chico advierte sobre el peligro de caer en la creación de un bloque de viviendas privadas. Otra propone crear una Universidad Popular 15M en la que se eduque en la autogestión como alternativa al capitalismo. La última compañera aúna varias propuestas en una: centro social, universidad y realojo temporal de personas desahuciadas, según la distribución y funcionalidad de los espacios.

Se abre el segundo turno de palabra: Otro habla de ecologismo, y sugiere un huerto para la azotea. Otra alude a una perspectiva global, y dice que no se deberían limitar a ese espacio, porque hay otros edificios vacíos y habría que buscar otros lugares más propios para usarlos como viviendas. La siguiente compañera apela a la tranquilidad y añade que se debería usar como hotel autogestionado, creando una cooperativa. Interviene un hombre que estuvo acampado en la Cuesta Moyano, afectado por una estafa inmobiliaria, como otras 15.000 familias, que manifiesta que esta acción la estuvieron trabajando desde hace tiempo y su deseo de instalarse dentro del centro (25 millones de metros cuadrados para nada, multitud de viviendas vacías). Otra habla de crear una "academia" para dar clases extraescolares, que sea un lugar de trabajo para comisiones y grupos de trabajo del movimiento 15M y como alternativa habitacional. Uno más plantea usar el Centro para Comisiones y Grupos de Trabajo, y además utilizarlo como Centro Social, pero dándole un uso novedoso para diferenciarlo de otros ya existentes.

Tercera ronda de palabra:

Un chico se muestra "indignado", y, visiblemente excitado, apela a la necesidad de las familias que están desahuciadas para recalcar que la prioridad es realojarlas, darles un hogar. "Primero, los sincasa". Se hace una reivindicación del movimiento Okupa, y también de su funcionalidad como lugar de reunión y socialización. Interviene uno de Stop Desahucios, reclamando por justicia ese espacio para realojar familias. Otro del mismo colectivo dice que no son "Cáritas", y propone hacer política, proponer el uso del centro como un alojamiento temporal para personas desahuciadas mientras se trabaja en la "reokupación" de sus propios hogares y espacios; es decir, para "okupar" las viviendas usurpadas injustamente por los bancos. Una chica propone la creación de un grupo de trabajo que asesore sobre la "okupación" de nuevos espacios. Otro propone el uso de la primera planta para asambleas y almacén, la segunda para comisiones y grupos de trabajo, la tercera para la universidad popular y la cuarta planta para viviendas. Un compañero interviene para comunicar un próximo desahucio el próximo jueves a las 9,30 de la mañana en la Calle Melisa, 1, metro Carabanchel y Vista Alegre.

Cuarta y última ronda de turnos de palabra:


Se propone un comedor social solidario. Otro plantea dejar de lado el "asistencialismo" y realizar más acciones. Otro habla sobre la creación de un sistema compensatorio de servicios, y pone como ejemplo la creación de una escuela en la que las familias paguen un precio simbólico. Sólo para dedicarlo al mantenimiento y autogestión. Otro aboga por prohibir el alcohol y las fiestas dentro del centro. Otra propone crear una asesoría para personas sin vivienda, y no sólo centrarlo en la PAH, sino atender también a personas en régimen de alquiler creando alquileres sociales, los llamados ASU (Alquiler Social Universal). Otro un banco de tiempo, para "no basar nuestras relaciones sólo en el dinero". Otros la expansión. Hay que comunicar todas estas propuestas, llevarlas a las redes sociales y subirlas al (n-1), para que la gente pueda leerlas, meditarlas y llegar a la próxima asamblea con un posicionamiento. Se acuerda poner en un comunicado todas estas propuestas, subirlas a la Red y dejar un día de reflexión para volver otro día, debatirlas y decidir. Llega el momento de las propuestas de consenso.

El equipo de dinamización propone que el día siguiente, martes, se utilice como jornada de reflexión y para empezar el acondicionamiento del centro, no sin antes subir las propuestas a las redes sociales. Se matiza que se debe hacer un resumen de éstas, además de exponerlo en la fachada para que las personas que no tengan acceso a la Red puedan acceder a ella. Primera propuesta consensuada.

La próxima asamblea se realizaré en la Plaza de Jacinto Benavente el próximo miércoles a las 19 horas. Segunda propuesta consensuada.


Periodicidad de las asambleas. Será la propia asamblea la que feche, cada vez, las siguientes asambleas. Tercera propuesta consensuada.

Nos retiramos. Unxs a nuestras casas, otrxs a las calles, y unxs pocxs más, al hotel, rebautizado como "Casa del Pueblo" y "Ateneo Popular". Algunxs se quedarán allí, y relevarán a los que ya estaban dentro, y pedían ayuda para hacer las guardias y así poder descansar. Otrxs no se quedarán, pero se prestarán como voluntarixs para limpiar y asistir a lxs primerxs. Se sabe que se ha hecho una asamblea paralela de lxs que se han quedado dentro, y que han estado en todo momento en contacto con lxs asamblearixs, pidiendo relevos porque también querían participar en la Asamblea general. Ahora les llegará el turno de descansar de sus puestos, ser informados y reflexionar ellxs también sobre las propuestas.

Cada unx se pierde en la inmensa jauría humana que es Madrid, por entre sus calles, callejuelas, rondas, avenidas, bocas de metro, paradas de bus y tren de cercanías, dispersándose, con la promesa a sus conciencias de volver, con una ilusión encendida en sus corazones. Cada mochuelo a su olivo.

-----

Más información sobre el Hotel Madrid Liberado en:

blog www.hotelmadrid.tk,

la red social libre del 15M (n.-1),

el correo electrónico: correohotelmadrid@gmail.com

un facebook, Hotel Madrid (Liberado),

y un twitter, @HotelaMadrid15O.

Allí encontraréis toda la información relativa a actas de asambleas, comunicados, fotos del interior y exterior, artículos de prensa sobre el tema, comunicación en definitiva...

servido por mozzer sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de mozzer

Fifteen minutes with you...

ver perfil »
contacto »
Éste es un blog para románticos e ingenuos, es decir, para lo peorcito de esta sociedad. Sé que quedamos pocos, pero venceremos (aunque sea una victoria poética). Para indecentes, perturbados, ególatras y sociópatas como yo, es decir, los últimos pero los primeros. Éste es también un blog provisional, mientras no maneje todas las posibilidades de la herramienta y mientras no encuentre una ubicación mejor. Esto tiene que ser como una casa, y si no estamos cómodos, nos mudamos...

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera